Pautas generales para el cuidado de las Flores

Hay que evitar que el extremo inferior del tallo se aplaste o que esté ligeramente podrido, ya que estas circunstancias perjudicarán su adecuada conservación. Cada día haremos una pequeña incisión dos centímetros por encima del corte con unas tijeras, procurando siempre no deformar o aplastar el tallo. Con este truco podremos mantener durante más tiempo las células del tallo vivas para alimentar a la flor, en lo posible realice el corte debajo del agua. De esta forma, evitará que las flores pierdan energía.
Las flores cortadas tienen que ponerse siempre en agua limpia y renovarla cada vez que se ensucie. Como la flor ha perdido las hojas y las raíces de la planta, ya no tiene ningún modo de obtener el oxígeno que necesita para vivir. Puestas en agua, las flores son capaces de sustentarse a partir del oxígeno que está disuelto en el agua y que absorben a través del tallo.
Evite colocarlas cerca de un lugar donde circule corriente muy caliente o muy fría, como por ejemplo los respiraderos del horno, o los ventiladores. Los objetos que utilizan electricidad, como la televisión, también suelen dar calor, por lo que resecarán sus flores.
Poner una aspirina disuelta en el agua también ayuda a su conservación, aunque también se pueden incorporar productos especiales de jardinería que sirven para matar las bacterias que pueden desarrollarse en el agua y que aceleran la putrefacción de la flor. Asimismo no podemos olvidar retirar los restos de flores marchitas o las hojas pasadas, ya que al caer en el agua se pueden pudrir y activar el proceso de descomposición de la flor.
No ponga sus arreglos florales bajo la luz solar directa, o en ningún otro lugar que puede llegar a secarlas.
Otro factor fundamental es el jarrón: cualquiera que sea el recipiente, tiene que tener agua suficiente para todas las flores y que llegue bien la luz a cada una de ellas. Es decir, que la cantidad de flores tiene que ser proporcional al volumen del jarrón, sin apelotonar los ejemplares.
En caso de mucho calor agregue agua de la heladera o con cubitos, esto permitirá mantener la frescura de sus flores.
Pautas generales para el cuidado de las Plantas

Generalmente, durante la etapa de crecimiento hay que regar abundantemente.
Evite colocarlas cerca de un lugar donde circule corriente muy caliente o muy fría, como por ejemplo los respiraderos del horno, o los ventiladores. Los objetos que utilizan electricidad, como la televisión, también suelen dar calor, por lo que resecarán sus flores.
Evite colocarlas cerca de un lugar donde circule corriente muy caliente o muy fría, como por ejemplo los respiraderos del horno, o los ventiladores. Los objetos que utilizan electricidad, como la televisión, también suelen dar calor, por lo que resecarán sus flores.
Si las plantas se encuentran en lugares secos y soleados, conviene regarlas con más frecuencia; por el contrario, si se encuentran en interiores frescos y con poca luz no es necesaria tanta agua.
En época de reposo (invierno) hay que reducir los riegos.
Riegue siempre con agua tibia, y nunca lo haga a pleno sol ni directamente sobre las flores.
Intente no regar siempre en la misma zona de la maceta, y si ésta es de barro y tiene muchas raíces, eche más agua.
No riegue poco y a menudo, es mejor que tengan mucho agua y espaciar el riego.
Para tener en cuenta

Riego abundante. Un riego abundante significa que la tierra debe mantenerse húmeda siempre, sin permitir que llegue a secarse la superficie.
Riego moderado. Cuando quiera regar con moderación, añada agua suficiente como para mojar, pero no empapar toda la tierra. Es importante que no se acumule el agua.
Riego escaso. Cuando una planta necesita poco agua debe dejarse secar por completo la parte superior del sustrato entre cada riego.
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